Dejá un comentarioLectores y lectoras:
Un mi amigo, Emilio Quevedo, que ya no existe, decía: «París ó el Paraguay».
Elegid!
Yo, siento cantar los gallos.
Voime á dormir.
El electron de los helenos,—es quizá el cañuto de un Tembecuá.Lucio V. Mansilla, “Tembecuá”, en Causeries del Jueves, III, p. 130 (Juan A. Alsina, 1889)